Desde tiempos remotos, se creía que la pereza y el desorden son signos de personas que son vagas, tienden a aburrirse rápido y no les gusta moverse de su sitio, por lo que se centran en su zona de confort y suelen tener poca inteligencia, pero la ciencia nos dice que eso no es del todo real.
Pereza y desorden suelen ser catalogados como defectos que ante la sociedad son graves y no gustan al resto, pero la ciencia nos dice en recientes estudios que, en realidad, la gente inteligente puede tener estos “defectos”, ya que son seres difíciles de estructurar y que, por lo regular no suelen ser comprendidas por el resto.

Las personas con inteligencia superior al promedio no suelen ejercitarse, esto se debe a que, en su cerebro hay tanta información que no se aburren con facilidad, además, suelen dormirse muy tarde, por lo que despertarse temprano para ellos no es una opción factible.
Las personas con un coeficiente alto, contrario a lo que se podría esperar, pueden utilizar algunas malas palabras, aunque realmente lo hacen de una forma diferente a los que tienen un IQ no tan alto, aunado a que son sarcásticos por naturaleza.
Por último, el desorden es una constante en las grandes mentes, ya que, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Minnesota, las personas con puestos de trabajo desordenados, son los que tienen una mente más brillante y creativa, además de que proponen mejores soluciones a los problemas.

Es por ello que, la próxima vez que alguien te diga de forma negativa que ser desordenado y perezoso es un defecto en ti, recuerda que es porque puedes ser más inteligente que el resto, eso sí, no debemos confundirlo con apatía absoluta.
La apatía es un estado psicológico del cual se necesita ayuda para salir y que realmente puede afectar nuestra vida de gran manera, por eso. Ser un poco perezoso y algo desordenado no está mal, pero pon atención a las señales que pudieran indicarte que lo tuyo es apatía.
Fuentes: