Las huellas dactilares son únicas en todos y cada uno de los seres humanos, su principal función es la de identificarnos de manera personal, pues como lo mencionamos, son irrepetibles. Aunque sabemos esto, la realidad es que la ciencia todavía se encuentra debatiendo su verdadera función en la biología.
Existen dos teorías principales que buscan explicar de manera sencilla la razón por la que existen. La primera nos dice que sirven para mejorar el agarre, sobre todo en superficies mojadas o que pueden ser resbaladizas, la segunda tiene más respaldo y asegura que estas aumentan la sensibilidad táctil.
De acuerdo con la segunda teoría, las crestas dactilares amplifican las vibraciones que percibimos con nuestros dedos, lo que nos ayuda a detectar texturas con mucha mayor precisión, por ello este supuesto es más aceptado que el primero.

Esta parte de nuestro cuerpo es sumamente interesante, pues, aunque los gemelos idénticos comparten fisonomía, ADN y otras muchas particularidades, no tienen huellas iguales. También hay personas que nacen sin ellas, la condición se llama adermatoglifia.
Las huellas comienzan a formarse en nosotros entre las semanas 10 y 15 de gestación y estas no se alteran en ninguna parte de nuestra vida, a menos que se dañe la capa más profunda de nuestra piel.
El 1 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Dactiloscopia, una ciencia que estudia las impresiones dactilares y que se celebra en ese día debido a que es el aniversario de la fecha en la que se resolvió el primer caso policial usando esta técnica para identificar.

Fuentes:
.https://www.rtve.es/television/20230901/huellas-dactilares-curiosidades-dactiloscopia/2455002.shtml