El Síndrome de Jerusalén

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El síndrome de Jerusalén es descrito como un conjunto de fenómenos psicológicos o psiquiátricos de carácter religioso desencadenados por la visita a Jerusalén, se trata de un desencadenamiento repentino de ideas religiosas delirantes o conductas místicas, motivadas o exacerbadas por la experiencia de estar en la ciudad santa.

Algunos episodios desaparecen en unos días y ocurre tras alejarse de la ciudad, aunque otros requieren intervención psiquiátrica. Entre 1980 y 1993 unos 1 200 turistas con problemas mentales severos generados en Jerusalén, fueron remitidos al hospital psiquiátrico Kfar Shaul, de los cuales aproximadamente 470 fueron hospitalizados.

Hay 3 tipos de síndrome de Jerusalén:

Tipo I – Personas con trastorno psicótico previo

Este es quizá el más frecuente (se estima que representa cerca del 80 % de los casos reportados). Aquí la persona ya había tenido antecedentes de enfermedad mental y viaja motivada por sus ideas religiosas o místicas, con la convicción de que Jerusalén es el escenario ideal para cumplir su misión divina.

Estos individuos pueden identificarse con personajes bíblicos., afirmar que son Moisés, Jesús u otro profeta, pueden interpretar que tienen una tarea mesiánica, o sentir voces directivas que les ordenan dirigirse a los lugares santos.

Tipo II – Descompensación en vulnerabilidad psicológica

Este tipo aplica a quienes quizá no tienen un diagnóstico claro previo, pero presentan rasgos de personalidad frágiles, tendencias obsesivas, histrionismo o labilidad emocional.

Al llegar a Jerusalén, esas tendencias se desestabilizan, desencadenando ideas religiosas exageradas, delirio parcial o místico, con menor intensidad que en los casos del tipo I.

Tipo III – Episodios místicos espontáneos en individuos sin antecedentes

Esta es la variante más llamativa en el sentido de que ocurre en personas que no mostraban previamente signos clínicos de trastorno mental.

Quienes la experimentan entran en un estado de exaltación religiosa abrupta: ansiedad, agitación, deseo de aislarse del grupo, orar en voz alta, predicar, vestirse con ropas sagradas, sentir impulsos de purificación o recogimiento.

Lo característico es que, al alejarse de Jerusalén o con la intervención médica, los síntomas suelen remitir en días o semanas, sin dejar secuelas permanentes.

No es casualidad que este síndrome lleve el nombre de Jerusalén: la ciudad concentra una intensidad simbólica, histórica y espiritual que pocas ciudades en el mundo tienen.

JERUSALEM OLD CITY

Convergencia religiosa y simbólica

Jerusalén es sagrada para las tres grandes religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam. En su territorio se encuentran lugares emblemáticos: el Monte del Templo / Explanada de las Mezquitas, el Muro de los Lamentos, la Iglesia del Santo Sepulcro, el Vía Dolorosa, el Monte de los Olivos, entre otros.

Historia, memoria y expectativa

Jerusalén es una ciudad cargada de historia: conquistas, destrucciones, reconstrucciones, peregrinaciones milenarias. Las narrativas bíblicas y litúrgicas han moldeado la imagen de la ciudad durante siglos como el lugar del encuentro divino, del sacrificio, de la redención.

El efecto de la expectativa y la sugestión

Muchas personas que viajan a Jerusalén lo hacen con un propósito espiritual: peregrinación, terapia personal, redescubrimiento de la fe. Esa predisposición emocional aumenta la sensibilidad ante estímulos simbólicos: versículos, sermones, ritos.

Fuentes:

https://neuro-class.com/sindrome-de-jerusalen-un-episodio-psicotico/#:~:text=El%20s%C3%ADndrome%20de%20Jerusal%C3%A9n%20es,y%20evitar%20hablar%20del%20episodio. https://www.bbc.com/mundo/noticias-42718583#:~:text=%22La%20persona%20cree%20que%20va,%2C%20jud%C3%ADa%2C%20musulmana%20o%20cristiana. https://www.cambridge.org/core/journals/the-british-journal-of-psychiatry/article/jerusalem-syndrome/2ECCD42AFB48D3C7AB8A5FEB8CB756D9?utm_source=chatgpt.com https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10789334/

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