En el universo existen miles de millones de galaxias, incontables estrellas y planetas, que, en teoría, deberían estar llenos de vida, sin embargo, seguimos sin encontrar señales de otras civilizaciones. De eso se trata la paradoja de Fermi, la cual fue planteada por el físico Enrico Fermi, en ella se cuestiona sobre la razón por la que, no hemos encontrado más vida en el universo.
Se ha calculado que tan solo en la Vía Láctea, hay miles de millones de planetas que podrían ser habitables. Los descubrimientos del telescopio Kepler mostraron que los planetas son mucho más frecuentes de lo que antes se pensaba, es decir, esto refuerza la idea de que el universo podría estar repleto de vida.

El astrónomo Frank Drake creó una ecuación para estimar cuántas civilizaciones podrían existir, el problema es que la mayoría de sus factores siguen siendo desconocidos, por lo que las respuestas posibles podrían ser millones o ninguna.
Entre las explicaciones más comunes está la posibilidad de que sí existan, pero aún no sepamos cómo verlas o detectarlas, ya que podrían comunicarse de otras formas que no entendemos o usen algún tipo de tecnología que ni siquiera podemos imaginar.
Existe una hipótesis llamada “Zoológico” que asegura que las civilizaciones que no conocemos deciden mantenerse ocultas, estas son mucho más avanzadas que nosotros, por lo que solo nos observan sin intervenir. Por otra parte, se ha hablado del Gran Filtro, una barrera evolutiva que impide que las civilizaciones lleguen a desarrollarse o sobrevivir el tiempo suficiente para encontrarse entre sí.

La paradoja de Femi no solo cuestiona la existencia de la vida extraterrestre, sino que además cuestiona nuestra propia capacidad de entender el lugar que ocupamos en un sitio tan enorme como lo es el universo.
Fuentes: