Puede sonar como un chiste o una cinta de ciencia ficción, pero en realidad, el planeta que habitamos está en constante cambio y los océanos no son ajenos a ello. Una teoría geológica sugiere que, en un futuro lejano, podríamos ver cómo el océano Atlántico comienza a cerrarse, mientras que el Pacífico se reduce aún más.

Aunque en la actualidad el Atlántico sigue expandiéndose a un ritmo de 4 centímetros por año, este crecimiento no durará para siempre, esto debido a un proceso conocido como subducción. La subducción ocurre cuando una placa tectónica se hunde bajo otra y se sumerge en el manto terrestre.
Una investigación sugiere que la zona de subducción de Gibraltar, la que hoy se encuentra “dormida”, podría empezar a propagarse hacia el Atlántico en unos 20 millones de años. Este proceso actuaría como una especie de “anillo de fuego” atlántico, similar al que rodea al Pacífico, invirtiendo la dirección del movimiento y haciendo que el océano comience a contraerse lentamente.

El proceso de cierre del Atlántico, como ya lo dijimos, se ve ligado a la reducción continúa del Pacífico. Este océano es el más extenso del planeta y ya está perdiendo terreno debido a las múltiples zonas de subducción que lo rodean, encogiéndose a medida que sus placas se hunden.
Al combinarse el cierre del Atlántico y la reducción del Pacífico, los continentes se verían obligados a agruparse una vez más, generando un supercontinente llamado Amasia.
En este enorme continente del futuro, se proyecta que las Américas colisionará con Asia, conectando a través del Ártico, dando lugar a una nueva configuración del mapa mundial como lo conocemos.
Fuentes:
https://www.techno-science.net/es/noticias/el-oceano-atlantico-podria-comenzar-cerrarse-N24565.html