Tradicionalmente se reconoce que los seres humanos contamos con cinco sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Actualmente, se reconoce un sexto sentido, la propiocepción, que nos permite percibir la posición de las partes del cuerpo sin necesidad de mirarlas. Sin embargo, en recientes investigaciones de las universidades Queen Mary University of London (QMUL) y University College London (UCL) han propuesto un nuevo séptimo sentido: el tacto remoto.
A diferencia del tacto tradicional, que requiere contacto físico directo con un objeto o superficie, el tacto remoto permite percibir la presencia de objetos sin necesidad de tocarlos. Esta capacidad fue identificada a partir del estudio de aves playeras, como los correlimos o chorlitos, cuyos picos altamente sensibles les permiten detectar presas ocultas bajo la arena mediante señales mecánicas que se propagan a través del entorno.

En uno de los estudios, un grupo de voluntarios deslizó suavemente los dedos sobre la superficie de un recipiente con arena que ocultaba un cubo. Los participantes debían indicar la ubicación del objeto antes de tocarlo directamente. Sorprendentemente, lograron identificar su posición con una precisión del casi 70 %.
La clave de esta capacidad radica en la alta sensibilidad de las manos humanas y en la forma en que el cerebro interpreta sutiles señales mecánicas. Al mover la mano sobre una superficie con un objeto escondido debajo:
- Las partículas del medio (como la arena) se deforman y transmiten vibraciones o desplazamientos minúsculos.
- Los receptores táctiles de la piel, especialmente en las yemas de los dedos, captan estas sutiles variaciones.
- El sistema nervioso integra esta información junto con experiencias previas para “construir” una percepción del objeto que permanece oculto.
El tacto remoto desafía nuestra concepción tradicional de los sentidos y su alcance: la percepción ya no se limita únicamente al contacto directo. Los científicos consideran que este descubrimiento amplía los límites de la percepción humana más allá de lo que hasta ahora se creía posible.
Además de su valor teórico, este hallazgo ofrece aplicaciones prácticas potenciales:
- Tecnología robótica y sensores avanzados: permite mejorar la detección táctil de máquinas en entornos complejos.
- Arqueología o exploración: facilita la localización de objetos en condiciones de visibilidad limitada.
- Diseño de prótesis y sistemas de asistencia: aprovecha esta sensibilidad para enriquecer la interacción del usuario con el entorno.
Aunque aún queda mucho por investigar, el tacto remoto nos muestra que nuestros sentidos pueden ser más complejos y sofisticados de lo que aprendimos en la escuela. Además, invita a explorar cómo el cuerpo y el cerebro captan información que no siempre está al alcance del contacto directo.

Fuentes:
- https://www.reporteindigo.com/cienciaytecnologia/cientificos-descubren-un-septimo-sentido-en-los-humanos-como-funciona-20251202-0046.html
- https://www.larazon.es/ciencia/descubren-que-tenemos-septimo-sentido-tacto-remoto_202511096910e9d15d5dad37ab8a5bb8.html?utm_source=chatgpt.com
- https://www.infobae.com/espana/2025/11/25/que-es-el-tacto-remoto-el-nuevo-descubrimiento-que-los-cientificos-ya-consideran-el-septimo-sentido/?utm_source=chatgpt.com