La marca Volkswagen encontró una forma poco convencional, pero efectiva, para mantener bajo control la vegetación de una de sus plantas solares en Polonia. En la instalación fotovoltáica de Wrzesnia, cerca de Poznán, alrededor de 100 ovejas pastan entre los más de 31 mil paneles solares, manteniendo corto el césped, evitando que la vegetación crezca alrededor de las estructuras.
La planta ocupa unas 27 hectáreas y cuenta con una capacidad de 18.3 megavatios. En los días donde existe mayor radiación solar puede cubrir por completo el consumo eléctrico de la fábrica, mientras que durante el año aporta alrededor de una cuarta parte de la electricidad necesaria.

Mantener despejado un terreno de esa magnitud requiere trabajos muy constantes, ya que la hierba y otras plantas pueden crecer alrededor de los paneles, soportes y cables. En lugar de depender únicamente de cortacéspedes y desbrozadoras, la empresa optó por utilizar a las ovejas para que cortaran el césped de forma natural.
Los animales se alimentan de la vegetación que crece debajo y alrededor de los paneles, lo que disminuye la necesidad de introducir maquinaria en la instalación. Con ello se reduce el uso de combustible y el movimiento de vehículos destinados al mantenimiento del terreno.
El proyecto forma parte de una iniciativa de agrivoltaica, un modelo que busca aprovechar al máximo la superficie para producir energía solar y al mismo tiempo desarrollar actividades agrícolas o ganaderas. En este caso, los paneles generan electricidad mientras las ovejas utilizan el espacio situado debajo para alimentarse, de manera que ambas actividades pueden desarrollarse en el mismo terreno.
El proyecto también es objetivo de investigación por parte de un grupo de científicos de la Universidad de Ciencias de la Vida de Poznati, quienes estudian cómo influye este sistema en la biodiversidad, el suelo, la vegetación, el microclima y el bienestar de los animales. También se analiza si la sombra proporcionada por los paneles puede ofrecerles algún tipo de protección durante los periodos de mayor temperatura.
Por otro lado, las ovejas se han adaptado al entorno y suelen distribuirse por la instalación, utilizando también las zonas con mayor sombra. De esta forma, lo que comenzó como una buena alternativa, se ha convertido en un ejemplo de cómo pueden convivir la generación de energía renovable con la actividad ganadera.

El caso de Volkswagen mientras que una granja solar no necesariamente tiene que competir por el uso de suelo de otras actividades. Con la agrivoltaica, una misma superficie puede productor electricidad y al mismo tiempo servir para mantener una actividad ganadera, mientras que, se reducen algunas labores mecánicas necesarias para conservar el terreno.
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