Cuando llegamos a cierta edad, normalmente nos sentimos abrumados porque el cuerpo cambia, el carácter se vuelve más recio, nos salen arrugas o quizá sonreímos menos. Pero realmente hacerse viejo es padecer la falta de motivación para aprender cosas nuevas y tomar decisiones. Un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados…