El éxito en la industria musical es un tema complejo, pues lo que hoy para nosotros es un estribillo pegajoso y rítmico, mañana puede convertirse en un detonante de saturación auditiva. Un análisis realizado por la plataforma Seat Pick nos demuestra con cifras este fenómeno, identificando cuáles fueron los temas más “molestos” del año pasado.
Ojo, no se trata de mala calidad de la música, la letra u otros factores, por eso, para alejarse de lo subjetivo que esto pudiera resultar, Seat Pick utilizó un enfoque técnico e imparcial. El estudio evaluó las canciones bajo parámetros específicos que afectan la percepción psicológica del oyente:

La frecuencia con la que se repetían las frases o ganchos melódicos, el brillo y la ecualización de las frecuencias agudas, la falta de variaciones estructurales en la composición y el uso excesivo de líricos predecibles.
El contexto cultural del año 2025 explica gran parte de este estudio, pues vivimos en la era de las playlists algorítmicas y la viralidad de plataformas como TikTok, donde un fragmento de 15 segundos se reproduce miles de millones de veces al día. Esta exposición forzada provoca que nuestro cerebro procese la música ya no como un disfrute, sino como un estímulo invasivo.
De acuerdo con los datos obtenidos, el ranking lo lidera Sabrina Carpenter con sus temas “Sugar” y “Espresso”, seguida por Lady Gaga con “Disease”, Katy Perry con “Woman’s World” y algunas otras más. Esto solo quiere decir que ni las nuevas voces, ni los íconos consolidados se escapan del fenómeno de la saturación.

El ranking de Seat Pick nos invita a reflexionar sobre el consumo musical contemporáneo. En la era del streaming, la línea entre un “hit” y un “ruido molesto” es demasiado delgada. La saturación no es necesariamente una crítica al artista o a su talento, sino una consecuencia de un sistema digital que prioriza la retención inmediata, antes que la longevidad auditiva. Ahora, el mayor desafío para el 2026 será encontrar un equilibrio entre sonar en todas partes y no terminar cansando a todo el mundo.
Fuentes: