Aunque parezca una locura, las abejas poseen uno de los sistemas de comunicación más sofisticados del reino animal y es que a través de movimientos corporales y vibraciones son capaces de transmitir información esencial para la supervivencia de toda la colonia.
Uno de los principales mecanismos de comunicaciones es la llamada “danza de las abejas”, que es cuando una abeja exploradora encuentra alimento, regresa a la colmena y realiza una serie de movimientos específicos, estos movimientos podría parecer aleatorios, pero no lo son, en realidad funcionan como un verdadero código que indica a las demás abejas donde se encuentra la fuente de alimento, a que distancia está y que tan abundante es.

Pero esto no es lo único, pues existen distintos tipos de danza según la distancia del recurso, por ejemplo, cuando un alimento está cerca, las abejas realizan movimientos circulares, en cambio, si está más lejos, ejecutan una danza en forma de ocho, moviendo el abdomen mientras avanzan en línea recta.
Además de estos movimientos, las abejas utilizan vibraciones y sonidos. Durante la danza, generan ciertos zumbidos mediante el movimiento de sus alas y el cuerpo, lo que permite que otras abejas perciban la información incluso en la oscuridad de la colmena.

Estas vibraciones también cumplen otras funciones dentro de la colonia, como coordinar algunas tareas o ajustar ciertos trabajos entre las abejas. De esta manera, no sólo comunican la ubicación del alimento, sino que ayudan a mantener la organización interna del grupo.
Este lenguaje es completamente importante, ya que permite a las abejas actuar como una sociedad organizada y gracias a ello, pueden aprovechar mejor los recursos, responder a cambios en el entero y asegurar la supervivencia de la colonia.
Fuentes: