Merengue, cumbia o chachachá, vamos todos a bailar

¿Te gusta bailar? Bailar es bueno para el cuerpo, pero sobre todo para el cerebro. Al poner en movimiento los músculos, nuestro sentido del espacio mejora, pues al estirarnos y contraer el cuerpo nos mantenemos en equilibrio y se perfeccionan nuestros movimientos.

imagen 1.jpg

Moverte al ritmo de la música es la terapia perfecta para la depresión, la tristeza y el estrés. Además de que nuestra capacidad pulmonar y cardíaca se estabilizan, bajar de peso y quitarnos la pena se hace más fácil.

Bailar, resolver crucigramas, leer, esas actividades estimulan los dos hemisferios cerebrales conservando lucidez de pensamiento y retrasando el envejecimiento cerebral.

imagen 2

La creatividad surge al realizar cada paso de baile, produciendo reestructuraciones en las neuronas, liberándonos de las contracturas musculares y teniendo una postura erguida que oxigena la sangre, nos ejercita y nos divierte.

Cualquiera que sea el género, el baile causa en nosotros una relación diferente con nuestro cerebro y nuestro estado de ánimo.

 El hard rock permite quitar la angustia y el dolor, la música clásica nos hace estar más tranquilos y concentrados, la música romántica emula al amor, la música electrónica estimula la producción de hormonas energéticas y nos hace más activos, la música disco y el pop fomentan la alegría y el gozo.

Para cada sensación hay una canción, así es que ya lo sabes, bailar 20 minutos al día te cargará de energía y te dejará una gran sonrisa, olvidarás tus problemas por un rato y eso te hará sentir mejor.

Fuente: Baile

@10DedosDeFrente

Deja un comentario